Ayudar a los niños a comer
menos y a jugar más

Por Susan Bowerman, M.S., R.D., C.S.S.D.
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Nutrición para niños

No se puede negar, a nivel nacional, seguimos sin tener una buena nutrición. Además de esto, el estilo de vida sedentario también está afectando a nuestros niños. Así como los adultos libramos nuestra batalla contra una mala nutrición, las estadísticas muestran que nuestros niños sufren de una mala alimentación a edades muy tempranas.

Para los padres, hacer que los niños sean más activos y coman comidas más saludables es una lucha cuesta arriba. Al igual que los adultos, muchos niños enfrentan la presión de tener demasiadas tareas y muy poco tiempo para actividades recreativas o físicas; el atractivo de la televisión, de los videojuegos o Internet a menudo los retiene dentro de casa. Las opciones de alimentos se ven influenciadas por el sabor, el costo y la comodidad, y el mercado promociona muchos alimentos bajo el lema de que son "geniales" o "están en onda", algo que los niños valoran más que la nutrición saludable.

Los padres son, en última instancia, los responsables de ayudar a sus niños a realizar la elección adecuada. Un buen punto de partida es asegurarse de que en el hogar haya alimentos saludables. Además, los padres deben dar el ejemplo a sus niños, comiendo bien y manteniéndose activos. Aquí te presentamos algunas sugerencias para ayudar a tu niño a comer bien y a divertirse en juegos que impliquen mantenerse activos:

  1. Pon un tazón con fruta fresca entera en la mesa de la cocina, en un lugar visible, o algunas frutas o verduras cortadas que se vean al abrir la puerta del refrigerador. Al hacer que estos alimentos estén al alcance de los niños y sean fáciles de consumir es más probable que los coman.


  2. Lleva a los niños cuando vayas a la tienda de alimentos y aprovecha la oportunidad para enseñarles algunos conceptos de nutrición. Los niños mayores pueden aprender a leer las etiquetas de los alimentos y a menudo disfrutan haciendo comparaciones entre distintos artículos y tratando de encontrar alternativas saludables. También puedes "negociar" con tus niños seleccionando juntos algunos artículos que sean aceptables para las dos partes.


  3. Haz que tus niños participen en la preparación de los alimentos. Es mucho más probable que los niños consuman las comidas que han ayudado a preparar. Si te gusta cocinar, alienta a tu hijo a probar nuevas comidas preparando los nuevos platos contigo.


  4. Ten paciencia cuando intentes hacer que los niños prueben alimentos nuevos. Los estudios muestran que la exposición repetida da buenos resultados entonces no dejes de ofrecer los alimentos a los niños y aliéntelas a probar al menos un bocado. Tal vez sea necesario intentar muchas veces, pero vale la pena.


  5. Sé un buen modelo de conducta. Para los padres ocupados es muy difícil poner en la mesa una cena equilibrada todas las noches, pero los niños deben saber que sus padres valoran las características nutricionales de lo que ingieren. Trata de incluir vegetales o una ensalada en las comidas y sirve fruta de postre.


  6. Ayuda a tus niños (y ayúdate ti mismo) a controlar las porciones. Sirve las comidas en la cocina en lugar de colocar una fuente familiar sobre la mesa y de esta manera evitarás que se vuelvan a servir "un poquito más". Los estudios muestran que hay una tendencia a comer lo que se nos sirve, sea poco o mucho, y habitualmente el plato vacío indica que hemos terminado de comer.


  7. Evita ser un “tele adicto”. Los niños deben saber que valoras un estilo de vida activo. Sal con ellos a pasear en bicicleta, a correr o a jugar al básquetbol y asegúrate de que ellos sepan lo bien que se siente cuando ayuda a activar la circulación de la sangre.


  8. Haz planes de antemano. Es más fácil decir que hacer pero si las comidas se planifican de antemano, si se arma una lista de compras y se preparan comidas en grandes cantidades, se podrán tener recursos adicionales a mano que ayudarán para que los preparativos de la cena no sean tan estresantes.


  9. Comidas o snacks inteligentes. Los niños activos necesitan snacks, pero las opciones típicas contienen gran cantidad de grasa y azúcar. No tengas en casa refrescos, ni papas fritas, pero sí asegúrate de tener fruta, yogur, queso, nueces, nueces de soya o cereales saludables a mano para satisfacer esta demanda de snacks. A los niños también les gusta hacer sus propios jugos o batidos, así que te conviene tener a mano leche, fruta fresca o congelada y proteínas en polvo y dejarlos que experimenten.


  10. Incluye la actividad física en tu día y alienta a los niños a hacer lo mismo. Si estás hablando por teléfono, camina por la casa o por el jardín mientras conversas, en lugar de quedarte sentado. Busca mandados que tengas que hacer a pie en lugar de trasladarte en carro. En lugar de usar el elevador sube por la escalera y estaciónate a unas cuadras del centro comercial.


Susan Bowerman es asesora nutricional de Herbalife.

"Este texto es un material  elaborado por Susan Bowerman, M.S., RD, CSSD,  misma que interviene en su calidad de asesora, este material  lo prepara según su experiencia y conocimientos, y no representa necesariamente la opinión de Herbalife".

Herbalife es orgulloso miembro de la Asociación de Ventas Directas (DSA). Code of Ethics


es-MX | 25/10/2014 10:56:31 p.m. | USCOSPRODIIS3